Las persianas de aquella ventana
han dejado tu rostro desnudo
escondido en este cuarto oscuro
curiosidad traidora, te he podido ver
Señales de importancia o intimidación
y pensar que estando encerrado
esa sombra tan discreta te ha hecho popular
me siento controlado, en tu mundo enterrado
Cuento despiadado, una verdad tan cruel
mensajes subliminales, misericordia y piedad
la noche que me lleves, que no sea en la ciudad
que no se sepa como, que se diga muerte natural
Postales de mi vida me puedo llevar
palabras de agonía no quiero pronunciar
aherrojado al mundo, aún puedo continuar
intento convencerte, ya no voy a fallar
No tengo el control
me pierdo en la impresión
de vivir en una prisión
dormir y no despertar
Dormir y no despertar...
miércoles, 27 de febrero de 2008
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