Existen minutos demasiado valiosos que me brindaste, tan solo para escucharme
y aunque no lo supieras con solo el verte me hiciste saber que valías tanto para mi
abriste tu corazón a este extraño mundo de los humanos, más extraño aun que cualquier otro
porfiaste por la vida y disimulaste el dolor de una manera que nadie supiera que existía
y ahora te extraño, te lloro, te recuerdo y agradezco el tiempo que pude tenerte.
Por siempre seré tu fiel amigo.
Gracias por llegar a mi vida.
Animo G-va.
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario